Balance de la Feria 2012

Miércoles, 19 de septiembre de 2012

Para el grupo municipal de Izquierda Unida, esta feria ha transcurrido sin grandes problemas, ha tenido público, ha permitido que hosteleros y feriantes hagan negocio y no ha traído grandes novedades. Se han reproducido los problemas de siempre, se han contenido los precios, ha bajado el gasto medio de familias y público, se ha vivido con tranquilidad y se ha constatado la distancia creciente entre el pueblo y los gobernantes. En líneas generales, una feria tranquila, con balance positivo y aspectos claramente mejorables.



Quizás la única novedad ha sido la presencia de protestas contra los recortes en los actos públicos y las plataformas ciudadanas recogiendo apoyos en el recinto ferial. Ni Cospedal ni Bayod han podido darse un baño de masas: no se han atrevido a pasear a pie de calle para no encontrarse con los indignados por los recortes de gasto, servicios y derechos en sanidad, educación, servicios sociales, dependencia o discapacidad o quienes claman contra los desahucios de viviendas. A pesar de la negativa del gobierno municipal para instalar mesas informativas, ha habido recogida de firmas (AMPAS, Stop Desahucios y defensores de los servicios públicos, entre otros) en contra de los cierres de servicios y actuaciones del gobierno del PP. Hemos tenido una feria reivindicativa y eso no ha gustado al equipo de gobierno, no ha percibido el calor del pueblo.


Respecto a los precios hemos tenido de todo: en la hostelería se han contenido los precios en líneas generales y han convivido precios populares con establecimientos más exclusivos. No obstante, las atracciones infantiles eran caras y el día dedicado a la infancia rebajaron tanto el precio como la duración de la vuelta.

Hemos echado de menos algunas propuestas culturales de mayor calado: grandes conciertos, obras de teatro etc. Ha habido espectáculo con calidad y precios muy dignos, otros caros y de poca calidad y menos conciertos de entrada libre dirigidos a jóvenes. El recorte presupuestario drástico -del que alardea el equipo de gobierno- tiene sus consecuencias: una feria menos lucida, también en los espectáculos pirotécnicos, sin concurso ni exposición de artesanía, sin premios a las carrozas, etc.

En cuestiones organizativas e infraestructuras nos felicitamos por la ausencia de problemas de seguridad, los equipos de limpieza han trabajado duro y la feria ha estado limpia salvo en días y horas de mucha afluencia. Han sido puntuales los fallos en el suministro de energía como en la inauguración de la feria de artesanía. No obstante, la cobertura de telefonía móvil era muy deficitaria y no ha sido fácil comunicarse en el recinto ferial. En el afán de ahorro, se ha tirado “a todo lo que se mueve”, aunque fuera barato: por ejemplo, hemos tenido quejas por la falta de dotación de papel higiénico en los baños públicos.

El botellón en feria no ha desaparecido ni se ha limitado a los días y espacios permitidos por la alcaldesa. Aunque ha disminuido en afluencia y parece que ha causado menos molestias a los vecinos, los jóvenes han desafiado la prohibición y la oferta hostelera campando a sus anchas por el recinto ferial. Muchos se han quejado por ser multados de camino a casa o por circular con bebidas en los alrededores de la feria. La suciedad y la falta de respeto al espacio público en las grandes concentraciones han persistido. La solución salomónica de Bayod no ha gustado ni a hosteleros, ni a jóvenes y ha aliviado relativamente a los vecinos del barrio feria.

La movilidad en feria ha sido difícil, como siempre: se han reproducido los atascos, los problemas de aparcamiento en toda la ciudad, ocupaciones indebidas de las aceras, obstrucciones del carril-bici y no se ha fomentado el uso del transporte público. La supresión del autobús gratis al recinto ferial ha sido un error, un retroceso en la promoción de la movilidad “sostenible y razonable” en estas fechas y ha sido disuasorio; de hecho, muchos autobuses han circulado con poco público en estos días. Aunque cada vez se circula más en bicicleta no se ha fomentado el uso de la misma para acudir al recinto ferial y los puntos de aparcamientos para bicis establecidos, adecuados y seguros, no eran conocidos por el público.

Teniendo en cuenta a los datos facilitados por los feriantes y responsables del ayuntamiento, el volumen de negocios ha sido positivo al igual que la afluencia de público, por lo que llegamos a la conclusión de que la feria de 2012 ha ido bien, una feria sin lluvia, sin problemas añadidos a los que ya sufrimos con la crisis, sin grandes lucimientos que ha permitido disfrutar de un tiempo de ocio y fiesta antes del inicio del curso escolar, la actividad laboral o las penurias correspondientes a cada uno en este otoño que se inicia en unos días.

Por último, decir que no tenemos referencias sobre los actos religiosos y taurinos, no hemos enviado cronistas desde IU a tales eventos.